II DOMINGO DE ADVIENTO. 13 diciembre 2015

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PRIMERA LECTURA
LECTURA DEL LIBRO DE BARUC [5, 1-9]
Jerusalén, despójate de tu vestido de luto y aflicción y viste las galas perpetuas de la gloria que Dios te da; envuélvete en el manto de la justicia de Dios y ponte a la cabeza la diadema de la gloria perpetua, porque Dios mostrará tu esplendor a cuantos viven bajo el cielo. Dios te dará un nombre para siempre: "Paz en la justicia, Gloria en la piedad." Ponte de pie, Jerusalén, sube a la altura, mira hacia Oriente y contempla a tus hijos, reunidos de Oriente a Occidente, a la voz del Espíritu, gozosos, porque Dios se acuerda de ti. A pie marcharon, conducidos por el enemigo, pero Dios te los traerá con gloria, como llevados en carroza real. Dios ha mandado abajarse a todos los montes elevados, a todas las colinas encumbradas, ha mandado que se llenen los barrancos hasta allanar el suelo, para que Israel camine con seguridad, guiado por la gloria de Dios; ha mandado al bosque y a los árboles fragantes hacer sombra a Israel. Porque Dios guiará a Israel entre fiestas, a la luz de su gloria, con su justicia y su misericordia.
Palabra de Dios
 
SEGUNDA LECTURA
LECTURA DE LA CARTA DEL APÓSTOL SAN PABLO A LOS FILIPENSES [1,4-6.8-11]
Hermanos: Siempre que rezo por vosotros, lo hago con gran alegría. Porque habéis sido colaboradores míos en la obra del evangelio, desde el primer día hasta hoy. Esta es nuestra confianza: que el que ha inaugurado entre vosotros una empresa buena, la llevará adelante hasta el Día de Cristo Jesús. Testigo me es Dios de los entrañablemente que os quiero en Cristo Jesús. Testigo me Dios de lo entrañablemente que os quiero en Cristo Jesús. Y ésta es mi oración: que vuestra comunidad de amor siga creciendo más y más en penetración y en sensibilidad para apreciar los valores. Así llegareis al Día de Cristo limpios e irreprochables, cargados de frutos de justicia, por medio de Cristo Jesús, a gloria y alabanza de Dios.
Palabra de Dios
 
EVANGELIO
LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS [3, 1-6]
En el año quince del reinado del emperador Tiberio, siendo Poncio Pilato gobernador de Judea, y Herodes virrey de Galilea, y su hermano Felipe virrey de Iturea y Traconítide, y Lisanio virrey de Abilene, bajo el sumo sacerdocio de Anás y Caifás, vino la Palabra de Dios sobre Juan, hijo de Zacarías, en el desierto. Y recorrió toda la comarca del Jordán, predicando un bautismo de conversión para perdón de los pecados, como está escrito en el libro de los oráculos del Profeta Isaías. Una voz grita en el desierto: preparad el camino del Señor, local/cache-vignettes/L250xH360/jpg_bautistac5e5-6c62b.jpgallanad sus senderos; elévense los valles, desciendan los montes y colinas; que lo torcido se enderece, lo escabroso se iguale. Y todos verán la salvación de Dios.
Palabra del Señor.
 
REFLEXIÓN
El eco de la predicación de Juan Bautista ha llegado hasta nuestros días en este segundo Domingo de Adviento. Juan Bautista es un personaje singular, fiel siempre a su vocación y a su misión con humildad. Juan iba al grano y sin rodeos en su papel de precursor: Hay que cambiar, hay que convertirse. Porque “el hacha está tocando ya la raíz, y todo árbol sin frutos será talado y echado al fuego". Él nos invita también a ti y a mí, diciéndonos con potente y penetrante voz: ¡Endereza tus pasos! ¡El Señor viene, y ya está a la puerta!". Sí, el Señor que vino hace dos mil años y que vendrá al final de los tiempos, viene también a nosotros en el hoy de nuestra historia y de muchas formas se acerca para tocar suave o fuertemente a la puerta de nuestros corazones. Por tanto, ¡despójate del egoísmo y apego a los bienes materiales para revestirte de actitudes de generosidad y desprendimiento! ¡Despójate de la insensibilidad frente a las necesidades del prójimo y revístete de la caridad que se hace concreta en actitudes e iniciativas de solidaridad! ¡Despójate de los chismes, de la difamación, de la calumnia, de hablar mal de personas ausentes! El gran pecado del hombre actual es prescindir de Dios y creerse él mismo el todopoderoso. Pero podemos también vivir sin valorarnos, con una falsa humildad y abatimiento. Por eso se nos dice que nos levantemos y reconozcamos los dones que Dios nos ha dado para ponerlos a disposición de los hermanos. Prepara los caminos al Señor y le abre la puerta quien con humildad reconoce que necesita del Señor y endereza sus pasos torcidos, quien se convierte de su mala conducta, quien abandona el camino del mal y de la mentira para recorrer el sendero del bien que conduce a la Vida. Prepara los caminos al Señor quien se afana seriamente en quitar todo obstáculo del camino, despojándose de todo lo que retarda o impide su llegada a nuestra morada interior. Prepara los caminos al Señor y le abre la puerta quien se esfuerza en "rellenar los valles y abismos", quien con sistemático trabajo lucha para se acaben las desigualdades y triunfe de una vez para siempre la justicia. (José María Martín, O.S.A., tomado de http://www.betania.es/historico/635...)

 

 

Miércoles 9 de diciembre de 2015, por Parroquia San Antonio María Claret


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