Adultos

A partir de los 17-18 años en adelante, la parroquia San Antonio María Claret ofrece un itinerario de profundización en la fe orientado a formar parte de una comunidad seglar con décadas de recorrido, llamada “Antiguos Alumnos”.

Los dos primeros años, se invita a participar en los grupos de Precomunidad I y Precomunidad II, en los que, acompañados por monitores y un claretiano, los jóvenes van descubriendo los pilares de la comunidad y la manera de vivir su fe  en un mundo que aún es “universitario” pero ya enseguida será plenamente “adulto”. El proceso se lleva a cabo por medio de reuniones semanales, y se completa con cuatro experiencias de convivencia, oración y servicio más intensas: la Pascua misionera, el Camino de Santiago, la Semana de oración en la comunidad ecuménica de Taizé, y el Campo de Trabajo en BASIDA.

Concluidos estos dos años, se tiene un periodo de discernimiento para incorporarse a la comunidad de Antiguos Alumnos, que consta a su vez de dos niveles: el llamado “Formativo”, los primeros años, y el “Testimonial”, cuando el compromiso se ha afianzado. Actualmente, forman parte de esta comunidad más de 100 personas, que se reúnen para compartir la vida, orar y celebrar juntos la eucaristía, formarse en la experiencia cristiana, etc. Una de las actividades cualificadas en que este grupo participa activamente es la Verbena Solidaria Claret: junto con toda la comunidad colegial y parroquial, se organiza una verbena para recaudar fondos con un objetivo solidario en torno a San Isidro, patrón de Madrid (15 de mayo).

Pueden verse algunas fotos de la misma pinchando aquí o también aquí. Si alguien está interesado en unirse a este itinerario de vida cristiana, puede ponerse en contacto con el P. José María Lillo.

Por otra parte, también en la etapa adulta, la parroquia convoca un grupo de personas inmigrantes que viven en el barrio y desean compartir su experiencia, acompañarse en las vicisitudes de la vida y crecer juntos en la fe. Actualmente, el grupo se reúne los sábados por la tarde en el local parroquial de la calle Anastasio Aroca. Este compartir de vida y de fe va dando pequeños frutos que alegran a toda la comunidad: el más visible ha sido la formación de coro que anima las misas de 18:00 h los sábados, además de alguna otra eucaristía en momentos especiales. Cualquiera que desee participar de estos encuentros puede hacerlo indicándoselo al P. José María Lillo.